El pasado 7 de Marzo fui  a un concierto de un cantaor flamenco llamado Miguel Poveda en Palma del Río en Córdoba. Yo no tenía muchas ganas de ir , primero porque vivo en Sevilla y segundo  porque  no me gusta mucho el cante hondo pero mis amigos insistieron y al final allá que fui.  Pues he de decir que después de escucharlo en el concierto me he convertido en una fan de este hombre, Dios cómo canta, que maravilla. Una de las chicas que venían, la hermana de un amigo nuestro, había ido con su prima y un grupo de amigos nada menos que hasta Segovia para verlo, Carmen que así  se llama la chica en cuestión me comentó que lo había descubierto hacía muy poquito en un CD que su exnovio se había olvidado en su coche, y que eso era lo único  bueno que le había dejado su exrelación. Pues aunque cuando me lo dijo me pareció exagerado hacer un viaje tan largo, después de escucharlo cantar me parece poco. De hecho he comprado las entradas para el concierto de Sevilla en el Lope de Vega y su disco Tierra de Calma. No sé si iré a verlo de nuevo en Abril a Jerez o a Paradas, pero ir voy seguro que me encanta y en Mayo a Madrid si puedo también. Pero es que además parece buena gente, porque coincidimos con él antes del concierto en un bar y accedió a hacerse fotos con dos muchachas que venían con nosotros e incluso estuvo hablando un momento con Carmen a la que su hermano llamó para que lo saludara ya que a ella le daba corte, tímida que es ella. Bueno pues nada toda esta retahila es para decir que todo aquel que pueda ir a ver a  Miguel Poveda cantar que vaya, de verdad que merece la pena, cantó casi dos horas sin parar, fue simpático, gracioso y muy humilde en sus palabras. Es un genio, de los que salen cantando cada muchos años, y tiene algo en su voz y en su forma de cantar que engancha, a mi me ha enganchado y estoy segura que lo mismo le pasará a todo aquel que lo escuche. En el artículo de inicio de este blog quiero agradecer a  mis amigos que casi me obligaran a ir esa noche a Palma del Río y  a Miguel Poveda por cantar como sólo los elegidos saben hacerlo, felicidades Miguel.